Queremos dar el pistoletazo de salida a nuestros martes biomecánicos con el tema que más suele preocupar a los deportistas que nos visitan en el estudio: la altura del sillín, siendo esta una de las principales métricas en un estudio de la posición, pues condicionará la distribución de pesos y presiones sobre la bicicleta.

Ahora bien, a pesar del gran avance en investigación y tecnología que ha revolucionado el mundo del a biomecánica en la última década, muchos deportistas siguen utilizando fórmulas «mágicas» para determinar la altura del sillín, como puede ser multiplicar la altura (en cm) de la entrepierna respecto al suelo x 0,883 popularizada en los años 80 por Greng LeMond y su entrenador, a priori un método rápido y útil. Analicemos más profundamente que pasa si utilizo esta fórmula.

Ventajas y desventajas de utilizar fórmulas para calcular la altura del sillín

El gráfico de abajo muestra estadísticamente la población que estaría comprendida dentro de la normalidad (entre las líneas verdes). Dicha población podría utilizar en un principio estas fórmulas para tener una aproximación de su correcta altura del sillín, estadísticamente hablando.

El 32% de la población, quedaría fuera de esta normalidad (entre las líneas rojas): personas con las piernas más largas o más cortas, con el tren superior más largo respecto a la población comprendida en la normalidad… y un sin fin de peculiaridades.

 

El principal y gran problema es dar por hecho que todos los deportistas tienen las mismas características artro-musculares: flexibilidad, rangos de movimiento, tonicidad muscular, etc. así como no tener en cuenta los objetivos y la experiencia deportiva del sujeto, la posición de un ciclista profesional (con años de experiencia sobre la bicicleta), no será igual que la posición de un ciclista que se está iniciando.

Suponiendo que esta fórmula nos diese una altura correcta del sillín, habríamos pasado por alto otro factor muy determinante para saber cuando sería correcta esta altura, pues adelantar o retroceder el sillín respecto al eje pedalier, hará que la extensión y la flexión de la rodilla y el tobillo varíen sustancialmente, quedando así dentro o fuera del rango adecuado de pedaleo.

Como veis, tener una altura de sillín no es una cuestión tan sencillo como pueda parecer en un primer momento, pues depende de muchos factores individuales del deportista y su contexto.

¡La biomecánica no es fruto del azar, por tanto tu salud tampoco debería de serlo!

 

About Raúl Marco

Grado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte (UA) Postgrado en Alto Rendimiento en Deportes Cíclicos (UMU) Máster en Prevención y Readaptación de Lesiones (UCV) Apasionante del ciclismo y el triatlón. He competido varios años en ciclismo en carretera, ahora preparo triatlones de corta y media distancia.